Samara Martins: Entonces, esas designaciones también definen cómo esas personas se van a posicionar política y jurídicamente.
Samara Martins: Quien tiene que definir quiénes son nuestros jueces —y esto no solo en el STF (Supremo Tribunal Federal), sino en un sentido general— es el pueblo.
Porque queremos traer al pueblo a las decisiones, decisiones presupuestarias, decisiones sobre quiénes son las personas representantes en los espacios, porque nuestra justicia tiene clase, tiene color, tiene género, y por eso hay un juez que define, por ejemplo, que una niña de 12 años pueda unirse matrimonialmente con un tipo de 35 años, y piensa que eso está bien, ¿entiendes?
Samara Martins: No puede ser de ninguna manera.
Samara Martins: Entonces no es cuestión de si vamos a acabar o no.