Rodrigo Pacheco: Ahí constituye una ofensa, una coacción, un constrangimiento, la búsqueda de la criminalización de un jefe de Poder, de un Presidente del Senado, que, por algún motivo, está siendo coaccionado a partir de un expediente, me atrevo a decir, mafioso — mafioso —, de gánsterismo, de alguien que inventa un hecho y que constriñe a toda una institución, constriñe la figura de un Senador y constriñe también al propio aparato de Justicia, porque coacciona, eventualmente, a quien esté negociando un acuerdo de delación en el que ese hecho simplemente no haya sido dicho.
Rodrigo Pacheco: Entonces, en este momento, corresponde a V. Exc., además de afirmar aquí la absoluta improcedencia de ese hecho que V. Exc. dice nunca haber existido, que, desde la altura de su cargo de Presidente del Senado, inste a las autoridades competentes y responsables a que respondan oficialmente si existe alguna información, oficial u oficiosa, respecto al contenido de lo que fue difundido por la revista el fin de semana.
Y si eventualmente la respuesta fuera negativa, es decir, que ese hecho nunca existió, entonces, en efecto, es preciso abrir un procedimiento específico para investigar las circunstancias de ello, porque alguien crea un hecho, utiliza una prensa de credibilidad; utiliza, eventualmente, instituciones públicas para coaccionar, chantajear e incriminar a un jefe de Poder.
Rodrigo Pacheco: Porque, si V. Exc. está pasando por esto hoy, mañana cualquier Senador de la República o Parlamentario podrá pasar por el mismo episodio; cualquier jefe de Poder, un Presidente del STF (Supremo Tribunal Federal) o un Presidente de la República, igualmente.
Rodrigo Pacheco: Por eso, Presidente Davi, ante su intervención y considerándola en esas dos dimensiones que V. Exc. plantea, en esas dos hipótesis que V. Exc. plantea, esa segunda hipótesis de la posibilidad de que ello ni siquiera haya existido y haya sido divulgado como la verdad de un acuerdo, de un procedimiento específico, es algo que nos preocupa sobremanera y merece una pronta y severa reacción institucional por parte de la Presidencia del Senado Federal. Mi solidaridad, Presidente Davi Alcolumbre.
